Un viaje al pasado
Los pueblos medievales del Empordà han conservado su esencia histórica a lo largo de los siglos, ofreciendo una experiencia única para quienes desean sumergirse en un pasado lleno de magia y tradición. Con sus casas de piedra, viñedos, calles empedradas, monasterios, murallas y castillos, estos pueblos son verdaderos tesoros del pasado.
Entre los más encantadores del territorio se encuentran Monells, Peratallada y Pals, tres joyas medievales con arquitectura de piedra, calles pintorescas y una atmósfera que transporta al visitante a tiempos pasados.

